Cada situación es distinta

No todo es “ocupación”.

Puede existir allanamiento, usurpación, precario, contrato de alquiler, impago o conflicto familiar. Identificarlo bien evita decisiones peligrosas.

Han ocupado una vivienda o inmueble

Comprobamos titularidad, uso del inmueble, forma de entrada, tiempo transcurrido y actuaciones realizadas para determinar la vía adecuada.

No recomendamos entradas por la fuerza, cortes de suministros ni actuaciones de presión fuera de la legalidad.

El inquilino ha dejado de pagar

Revisamos contrato, cantidades, comunicaciones y situación del alquiler para plantear reclamación, negociación o recuperación del inmueble.

Me enfrento a un desahucio

Analizamos la notificación, los plazos y las circunstancias personales para estudiar oposición, negociación o medidas disponibles.

No puedo pagar la hipoteca

Estudiamos la deuda, la situación familiar y las comunicaciones de la entidad para valorar negociación o medidas de protección aplicables.