Empezar con orden

No todas las deudas se resuelven igual.

La respuesta depende de quién reclama, cuánto debes, tus ingresos, tus bienes y si ya existe un procedimiento. Estudiamos el conjunto antes de proponerte una actuación.

Información general actualizada el 9 de agosto de 2026.

1. Identifica todo lo pendiente

Preparamos una relación de acreedores, importes, cuotas, intereses y reclamaciones. No hace falta que envíes documentos en el primer contacto.

2. Comprueba si existe una notificación formal

Una llamada de recobro no es lo mismo que una carta judicial o administrativa. Conserva íntegro cualquier documento recibido y no ignores una comunicación oficial.

Los plazos dependen del documento y de la fecha de notificación. No podemos calcularlos únicamente con un resumen por teléfono.

3. Valora negociación, defensa o reestructuración

Cuando la situación todavía es sostenible, puede estudiarse una negociación o un calendario realista. Antes comprobamos el origen y la cuantía de lo reclamado.

4. Estudia la Ley de Segunda Oportunidad si existe insolvencia

Puede ser una vía para determinadas personas físicas, pero no es automática ni todas las deudas reciben el mismo tratamiento. Deben revisarse requisitos, patrimonio y consecuencias.

¿Qué conviene tener localizado?

  • Lista de préstamos, tarjetas y otros acreedores.
  • Ingresos y gastos esenciales aproximados.
  • Bienes y garantías vinculadas a las deudas.
  • Cartas de recobro, monitorios, embargos o notificaciones.
No lo envíes todavía

En el formulario inicial solo necesitamos una explicación breve. Si aceptamos estudiar el caso, te indicaremos qué información es necesaria y por qué.